Día Internacional de Concienciación sobre el Autismo

Día Internacional de Concienciación sobre el Autismo

Hoy 2 de abril es el Día Internacional de Concienciación sobre el Autismo y desde aquí quiero apoyar a todas aquellas personas que viven y conviven con el autismo,  con el objetivo de difundir sus  necesidades, sus habilidades y sus talentos distintivos. Resaltando la importancia de la inclusión social, la importancia del diagnóstico y la intervención temprana.

El autismo es un trastorno biológico del desarrollo que afecta a uno de cada 10 mil y causa problemas en la interacción social y en la comunicación; generalmente se asocia con una conducta que incluye intereses restringidos y comportamientos repetitivos, que persiste a lo largo de la vida, sin embargo, con tratamiento el avance puede ser muy significativo, sobre todo, si el diagnóstico se obtiene a temprana edad. Los niños tiene cuatro veces más posibilidades de tener ASD (trastorno del espectro autista)  que las niñas. 

Como piensa la mayoría de la sociedad, el autismo no es una enfermedad sino un trastorno del desarrollo que se manifiesta en la infancia. Con frecuencia se habla de trastorno del espectro autista (TEA) puesto que tiene muchas y variadas manifestaciones, que hacen que cada persona afectada tenga características propias y diferenciadas.

Dentro del espectro autista hay personas con síndrome de Asperger, con problemas sociales y conductuales pero sin retrasos en el lenguaje, autismo de alto funcionamiento (los más capaces de manejarse de forma autónoma) y autismo muy discapacitante (muchas veces denominado autismo de Kanner, por Leo Kanner, el primero en describir el trastorno).  Hay incluso personas con autismo definidas como savants que, independientemente de su grado de afectación, están dotados prodigiosamente para la música, el ajedrez, el dibujo o las matemáticas. De modo que, a diferencia de lo que se piensa erróneamente, autismo y retraso mental no van necesariamente unidos.

¿Cuáles son algunos de los signos comunes del autismo?

La característica distintiva del ASD es la interacción social deficiente.  Los cuidadores principales del niño generalmente son los primeros en notar los signos de ASD.  Ya desde la primera infancia, un bebé con ASD podría mostrarse indiferente a las personas o enfocarse intensamente en un objeto hasta excluir a los otros durante largos períodos de tiempo.  Podría parecer que un niño con ASD se desarrolla normalmente y luego se retrae y se vuelve indiferente a la actividad social.

Los niños con ASD podrían no responder a sus nombres y a menudo evitar el contacto visual con otras personas.  Tienen dificultad para interpretar lo que los demás están pensando o sintiendo porque no pueden entender las pautas sociales, como el tono de voz o las expresiones faciales, y no observan las caras de las otras personas para ver las pautas de conducta adecuada.  Carecen de empatía.

Muchos niños con ASD se involucran en movimientos repetitivos como mecerse y dar vueltas, o en conductas autoabusivas como morderse o golpearse la cabeza.  También tienden a hablar después que los otros niños y pueden referirse a sí mismos por el nombre en lugar de “Yo” o “mí.”  Los niños con ASD no saben jugar interactuando con los otros niños.  Algunos hablan con voces cantarinas sobre una gama estrecha de temas favoritos, sin importarles demasiado acerca de los intereses de la persona con la que están hablando.

Los niños con ASD parecen tener un riesgo mayor que lo normal de tener ciertas afecciones concomitantes, inclusive el síndrome de X frágil (que causa retraso mental), esclerosis tuberosa (en la que crecen tumores en el cerebro), convulsiones epilépticas, síndrome de Tourette, trastornos del aprendizaje, y el trastorno por déficit de la atención.  Alrededor del 20 al 30 por ciento de los niños con ASD desarrollan epilepsia cuando llegan a la edad adulta.  

No debemos de olvidar que las personas con autismo sienten, aman y sufren al igual que nosotros, solo que no saben expresarlo de la manera a la que estamos acostumbrados.Un autista no sabe la forma de comunicarnos que nos quiere, pero lo podemos notar porque busca estar donde estamos nosotros, su estado de ánimo cambia cuando nos acercamos, juega a nuestro lado (en lo suyo) o trata de imitarnos.

Existen varias formas de acercarse a los niños con autismo, entre ellas algunos juegos, por ejemplo: Jugar a al escondite (inicialmente se pueden tapar solo los ojos), repetir ciertas palabras (aunque no signifiquen nada), bailar canciones infantiles (si canta es mucho mejor) y acercarse haciendo gestos y sonidos que no le causen ansiedad al niño.

Por otro lado, el símbolo del autismo es el color azul porque representa lo que viven las personas que lo padecen y sus familias, pues “el azul tiene la peculiaridad de ser brillante como el mar, en un día de verano, y otras veces se oscurece como un mar en tempestad”.

http://www.autismo.org.es/AE/default.htm

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